"El pecado entró en el mundo y por medio del pecado entró la muerte" (Romanos 5:12)

¿Por qué morimos?

La pasada semana hablábamos de lo duro que es perder a un ser querido. Que a pesar de saber que eso es algo normal y que todos los seres humanos tenemos que pasar por ahí, cuando llega ese momento, seguimos sin estar preparado.

¿Por qué si estamos consciente que eso tiene que venir? Citábamos que; “Dios no nos ha creado para morir” (Eclesiastes 3:11). En ese artículo sedaban consejos para sobrellevar ese duro trago, y en este seguiremos, viendo cómo Biblia nos consuela y nos da una esperanza.

Es importante no descuidar nuestra salud cuando estamos triste, pues cuando uno está en ese estado es más fácil enfermar. Algo de ejercicio físico, comer y dormir bien en lo posible, nos va a fortalecer.

Una ayuda que no muchos conocen es la que dice: “Hay más felicidad en dar que en recibir” (Hechos 20:35). Hacer cosas para otros le ayudará a pensar en algo más que su dolor y así logrará ir superando esos sentimientos de angustia.

Otra ayuda muy buena es contarle a Dios lo que sentimos. “Él escucha las oraciones” (Salmo 65:2). Además promete que “sana a los que tienen el corazón destrozado” (Salmo 147:3). Acudir a nuestro Dios por ayuda nos dará fuerza.

Y por último, no sea demasiado exigente con usted. Piense que es como cuando nos rompemos un hueso, sin duda duele muchísimo y tarda un tiempo en curar… pero el tiempo todo lo sana. Hay que seguir los consejos de nuestro médico y sobre todo de nuestro Dios.

Claro ahora viene la pregunta del millón. Si Dios nos ha creado para no morir ¿por qué morimos? Le invito a leer en el siguiente enlace la respuesta que da la Biblia a esa pregunta, que hemos contestado en varias ocasiones en este blog.

La próxima semana nos vamos a centrar en la maravillosa esperanza que Dios nos ha dado, a saber, “la resurrección”… cuando y quienes. Saludos.